¿Está pensando en comprar una propiedad? Le brindamos algunos útiles consejos para ayudarle a tomar buenas decisiones.
- Indispensable ante todo conocer sus necesidades de corto, mediano y largo plazo: analice y proyecte cuánto tiempo va a permanecer en el área, su trabajo actual, el tamaño de su familia, etc. Busque una propiedad de acuerdo a esa proyección.
- La ubicación es clave a la hora de invertir correctamente, tanto si es para vivir, como para alquilar. Por eso, ejecute un recorrido analizando factores como: la existencia de transporte públicos y la cercanía de comercios o centros educativos para mantener la plusvalía. Asegúrese de incluir criterios sobre el vecindario, ya que éste es más difícil de cambiar o arreglar.
- Analice con perspectiva de futuro prefiriendo aquellas propiedades que vislumbran un crecimiento a mediano plazo y en zonas dinámicas.
- Haga una lista de las cosas esenciales y las no tan esenciales que busca en una propiedad. Enfóquese en las que le son más importantes.
- Realice un amplio estudio hasta encontrar el mejor crédito del mercado. Tome en cuenta que la cuota mensual de su hipoteca no debe superar el 40% de los ingresos netos de la unidad familiar. En este sentido, observe honestamente su propia capacidad de endeudamiento y apóyese en el banco para realizar un comparativo con posibles gastos futuros (como el nacimiento de un hijo).
- En caso de tratarse de un condominio, indague sobre las cuotas de mantenimiento. Si estos son muy elevados, o se reparten entre muy pocos vecinos, deberá incurrir en unos pagos mensuales que encarecerán notablemente su inversión o la harán menos rentable.
- Estudie bien la inmobiliaria/desarrolladora/constructora. Los expertos explican que deben ser estudiados desde el arquitecto hasta la calidad de los materiales constructivos. Puede ser por internet: revisar sus obras anteriores y las opiniones. Además, si el proyecto está en etapa de pre venta, verifique en el MEIC si se encuentra aprobado el proyecto.
- Cuando presente una oferta de compra, hágalo por escrito e incluya todo lo negociado previamente (remodelaciones, cobertura de gastos legales, traspaso, pintura, arreglos, etc.)
- Antes de firmar la compra, visite la propiedad y haga su propia “inspección visual”: revisando la presencia de fallas en las terminaciones, ventanas, puertas, muebles, rayones en el piso, sanitarios, etc. Es fundamental hacer correr el agua para comprobar el funcionamiento de la grifería y presión del agua.
- Es su derecho, como consumidor, exigir a la inmobiliaria que firme un documento público en donde se responsabilice de que los metros cuadrados útiles ofrecidos serán, efectivamente, los que se tendrán.
- Una vez comprada la propiedad, el nuevo propietario debe saber que la constructora debe canalizar los reclamos directamente y que existe una garantía civil de hasta cinco año sobre defectos.
- Tome en cuenta los gastos en que incurrirá al trasladarse a un lugar nuevo tales como la mudanza, instalación de líneas telefónicas, Internet, cable, compra de muebles, electricista, etc.
